La búsqueda de nosotros mismos .Si el “Plan A” No funciona, entonces el alfabeto tiene 25 letras mas!!!

Si el “Plan A” No funciona, entonces el alfabeto tiene 25 letras mas!!! Por lo tanto estate tranquilo y se amable.

1.4

Cuando estudiamos el budismo nos estudiamos a nosotros mismos, estudiamos la naturaleza de nuestra propia mente. En lugar

de centrar nuestra atención en un ser supremo, el budismo hace hincapié en asuntos más prácticos: el modo de dirigir

nuestras vidas, de integrar nuestras mentes y de hacer que nuestro día a día sea apacible y saludable. En otras palabras, el budismo

propone siempre un sabio conocimiento experimental en lugar de una determinada visión dogmática. De hecho, en el sentido ordinario

del término, no se considera al budismo como una religión. Desde el punto de vista de los lamas, las enseñanzas budistas pertenecen más

bien al reino de la filosofía, de la ciencia o de la psicología. La mente humana busca la felicidad de una forma instintiva; no hay

diferencia entre orientales y occidentales a este respecto –todos buscan lo mismo–. No obstante, puede resultar muy peligroso si la búsqueda

de la felicidad nos obliga a aferrarnos emocionalmente al mundo de los sentidos. En este caso nos faltaría control.

Ahora bien, no debemos pensar que el control es un tema oriental, un asunto budista. Todos necesitamos control, especialmente los que

nos encontramos atrapados por la vida materialista. Estamos demasiado implicados en los objetos del apego, tanto en el ámbito psicológico

como emocional. Desde el punto de vista budista, la persona que carece de control está mentalmente enferma.

En realidad, todos sabemos que el desarrollo externo de la ciencia y de la tecnología por sí solo no puede satisfacer los deseos del apego ni

resolver el resto de los problemas emocionales. Pero lo que nos muestra la enseñanza del Buda es la naturaleza característica del potencial

humano, la capacidad de la mente humana. Cuando estudiamos el budismo aprendemos lo que somos y el modo de desarrollarnos. En lugar

de insistir en algún sistema de creencias sobrenatural, los métodos budistas nos enseñan a desarrollar una profunda comprensión de nuestro

propio ser y de todos los demás fenómenos.

No obstante, ya seamos religiosos o materialistas, creyentes o ateos, es crucial que sepamos cómo funciona nuestra propia mente. En caso

contrario, iremos por el mundo creyendo que estamos equilibrados, cuando, en realidad, la profunda raíz de las emociones aflictivas, la verdadera

causa de todas las enfermedades psicológicas, se encuentra ahí, creciendo en nuestro interior. A causa de ello, basta con que cambie un

mínimo detalle externo, o que algo insignificante no funcione bien, para que pocos segundos después estemos completamente trastornados.

Esto muestra, a mi modo de ver, que estamos mentalmente enfermos.

¿Por qué? Porque estamos obsesionados con el mundo de los sentidos, cegados por el apego y bajo el control de la causa fundamental de todos

los problemas: desconocer la naturaleza de nuestra propia mente.

No importa si tratas de refutar lo que digo alegando que no lo crees.

No es una cuestión de creer o no creer. Aunque no creas que tienes una nariz, tu nariz está ahí de todos modos, justo entre tus ojos. Tu nariz

está siempre ahí, tanto si lo crees como si no.

Lama Yeshe

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